Reuters. 10.01.2007 - 17:28h
LAS VEGAS, EEUU (Reuters) - En Las Vegas todavía resuena la voz de Steve Jobs, consejero delegado de Apple, a cientos de kilómetros de distancia de donde hizo la presentación del esperado móvil de su compañía, calificado como el iPhone.
Su anuncio en San Francisco se convirtió en la estrella de la mayor feria de electrónica de consumo de Estados Unidos.
Mientras se celebraba uno de los encuentros en Las Vegas, un analista se volvió hacia sus compañeros tras recibir un correo electrónico y murmuró simplemente: 'iPhone'. Varios asintieron: Apple finalmente había anunciado su esperadísimo móvil de iPod.
El delgadísimo teléfono - más que el estiloso Razr de Motorola - ofrece comunicación, ocio e Internet en un terminal que es prácticamente todo pantalla, sin los botones y sin las tapas de sus rivales.
En la sala de prensa de Las Vegas, los periodistas dejaban de lado sus artículos para debatir qué medio tenía mejor cobertura de la conferencia de Jobs en Macworld, en San Francisco. Otros simplemente se preguntaban si estaban en la conferencia adecuada.
Un alto cargo de una importante compañía de medios miraba la pantalla de un periodista para poder ver el iPhone y discutía apasionadamente su potencial, mientras el mayor fabricante de móviles del mundo, Nokia, consideraba un anuncio como una reivindicación de su propia estrategia.
'Esto confirma que Apple tiene la misma visión que Nokia ha mantenido durante años, que el mercado de telefonía móvil se dirige hacia terminales para múltiples capacidades', declaró un portavoz, aunque las acciones de la compañía finlandesa se derrumbaron mientras las de la californiana subían como la espuma.
Ni siquiera Michael Dell, fundador de la compañía de ordenadores que lleva su apellido, pudo librarse de las preguntas sobre el nuevo teléfono en una conferencia sobre el proyecto medioambiental de Dell.
'Todavía no lo he visto', declaró. 'Lo he oído cuando estaba en el pasillo. Estaba ocupado con nuestras cosas. Pregúntenme en un par de días'.