Los comentarios humillantes sobre dos menores enviados por compañeros de sus propios centros escolares a una página web de libre acceso denominada tcuento.com han alertado a las instituciones. Dos madres, la primera hace un mes y la segunda hace apenas 15 días, pusieron en conocimiento de la Fiscalía de Menores de Valencia, que dirigía la actual fiscal jefe, Teresa Gisbert, las humillaciones que la web recogía sobre sus hijos. En un caso, un niño es objeto de mofa porque se relata con especial inquina un episodio de diarrea que afectó a varios alumnos. "Cagón" es lo más suave que dicen de él en esos mensajes. Cualquiera del mismo centro escolar de Valencia donde estudia el pequeño podría saber quién es sin equivocarse. La otra madre acudió porque sobre su hija, perfectamente identificada, se hacían comentarios de carácter sexual.
La fiscal pidió la intervención del grupo de delitos telemáticos de la Guardia Civil hace algunos días para averiguar dónde está alojada la página y localizar las direcciones IP, así como los ordenadores desde los que se hicieron los comentarios. Ambas cuestiones encierran su dificultad. Dado que la página es un dominio .com, puede estar en cualquier lugar del mundo. La página incluye información de decenas de colegios. Los centros están clasificados por provincias. Ayer, de Valencia había 14 centros escolares con referencias, más de una veintena de Madrid, unos 40 de Barcelona y otras decenas de Murcia, Ávila, Baleares, Castellón o Alicante.
La alerta sobre el contenido de la página no ha quedado sólo en la denuncia de dos madres. El pasado lunes, la Consejería de Educación de la Generalitat Valenciana solicitó protección a la fiscalía por el conjunto de contenidos. Esa solicitud fue contestada de inmediato por el fiscal de guardia. Pero desde el lunes hasta ayer no se había podido hacer aún nada, según fuentes del ministerio público. Tampoco la Guardia Civil ha contestado aún a los requerimientos hechos tras las dos denuncias. Los hechos pueden constituir delitos contra la integridad moral, contra el honor y de injurias.
El hecho de que la página pudiera quedar cerrada hoy mismo no evita que se actúe contra los responsables de los comentarios. La fiscalía entiende que debería actuarse penalmente contra quienes han publicado descalificaciones de los menores. La responsabilidad del alojador de la página web es dudosa. Aunque, de forma provisional, el ministerio público considera que no es el mismo caso de YouTube. Parece claro que el objetivo de la página, como el de YouTube, no es acoger mensajes ofensivos. YouTube, que está fundamentalmente dirigido a mayores de edad, ha retirado vídeos cada vez que se le ha solicitado. Sin embargo, la Fiscalía de Valencia quiere cerrar la página tcuento.com porque existiría siempre el riesgo de afectar a menores indefensos.
La página en cuestión tiene una importante memoria. Un centro de Madrid tenía ayer mismo más de 4.000 mensajes acumulados. En ellos aparecen referencias como que la madre de un escolar paga el centro ejerciendo la prostitución, se identifica a menores y a veces se invita a ridiculizar a la víctima.
Fuente: El País